“Horrífico, horrible, insoportable, inseguro”.
Así es como los profesionales médicos describen el impacto de las ondas de calor de este año en el sistema sanitario británico, en respuesta a una encuesta de la Asociación de Médicos UK.
En los hospitales construidos para un clima más fresco, el personal ahora está tratando con pacientes demasiado sudados para recibir goteos intravenosos, medicamentos en riesgo de degradar a altas temperaturas y colegas colapsando en el trabajo con fatiga térmica.
Los últimos meses han revelado hasta qué punto...