Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, proyecta transformar la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes en algo parecido a sociedades anónimas, compañías cuyo capital se repartiría entre inversores privados y federaciones nacionales. El plan permitiría a Infantino, en particular, ganar decenas de millones de euros, según ha informado este martes el diario londinense The Times. El diseño de la privatización parcial del Mundial se realizó en colaboración con personalidades muy próximas al presidente estadounidense, Donald Trump, anfitrión de la última Copa del Mundo.
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