La repentina renuncia del gobernador del Banco Indonesia pone de relieve un dilema que él y sus compañeros de banco central en la región han enfrentado en la calibración de las tasas de interés – ya sea endurecer la política para defender el debilitamiento de las monedas y contener la inflación, o aflojarlo para apoyar los mandatos pro crecimiento – según los analistas.
La salida de Perry Warjiyo ha impulsado la especulación de que estaba bajo presión para hacer más para apoyar la agenda de crecimiento económico del presidente Prabowo Subianto.
Warjiyo, quien dirigió el centro indonesio...