Los incendios arrasan varias regiones del mundo. Francia, golpeada recientemente por tres olas de calor consecutivas, sigue luchando contra dos conflagraciones de gran magnitud. Se trata de catástrofes vinculadas al cambio climático, cuyo origen humano sería negado por una parte creciente de la población, según un estudio. En el banquillo de los acusados: nuestro cerebro.