Ubicado dentro de un follaje grueso y verdiente en Cha Kwo Ling es uno de los últimos asentamientos de Hong Kong, donde un puñado de residentes restantes se quedan hasta que el gobierno venza para salir a desarrollar la zona para viviendas públicas.
La Sra. Lam, una de las últimas aldeanas que viven entre la yuxtaposición de viviendas de metal improvisado y casas de piedra completas con marcos de madera, dijo que tenía hasta el 25 de agosto para limpiar sus pertenencias.
“Voy a extrañar tanto mis hierbas medicinales”, dijo...