En su declaración como testigo este martes en el juicio oral del caso de los Cuadernos de las Coimas, Florencio Randazzo, exministro del Interior y Transporte durante el kirchnerismo, evitó responsabilizar a Cristina Kirchner y dijo desconocer los detalles y la dinámica de gestiones anteriores a la suya en el área de Transporte, apuntada por la fiscalía en el juicio.
Sus antecesores en Transporte fueron Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, que son juzgados en el mismo proceso como parte de la presunta asociación ilícita que, según la acusación, lideró la expresidenta para recaudar coimas de más de medio centenar de empresarios.
Randazzo destacó distintos aspectos de su gestión, pero dijo desconocer los detalles de las administraciones anteriores. Aseguró que no tuvo relación con Jaime, con Roberto Baratta ni con Schiavi. “No tengo por qué saber por qué [Schiavi] reemplazó a Jaime”, respondió ante una de las preguntas de la fiscalía.
En distintos tramos de su declaración, que por momentos tuvo tono electoral, habló de “años y años de desinversión”, de un servicio “desmejorado” y de una “falta de compromiso” en la gestión. También señaló a la dirigencia sindical como “parte del problema”.
Al ser consultado sobre la gestión anterior, específicamente sobre la existencia de determinados controles en el área, sostuvo: “No sé antes porque no estuve”.
Randazzo se incorporó al gabinete de Cristina Kirchner en 2007, como ministro del Interior. Luego de la tragedia de Once, en 2012, el área de Transporte pasó, por decisión de la expresidenta, a la cartera que él conducía.
Hasta 2012, el área funcionaba bajo la estructura del Ministerio de Planificación Federal, que conducía Julio De Vido, también acusado de haber sido un actor central del presunto sistema de sobornos. “Nunca tuve ningún problema”, dijo sobre su vínculo con De Vido.
“Los ferrocarriles explican la tragedia argentina”
“Los ferrocarriles explican parte de la tragedia argentina. Si uno quiere mirar la tragedia argentina, es solamente observar qué fue pasando en materia ferroviaria”, dijo el testigo, que comenzó su declaración con un repaso histórico del sector.
Randazzo, que quiso pelear por la presidencia en 2015, terminó enfrentado con Cristina Kirchner luego de que la expresidenta se inclinara por la candidatura de Daniel Scioli. Dos años más tarde, se presentó como postulante a senador por la provincia por fuera del kirchnerismo y quedó en el cuarto lugar, con poco más del 5% de los votos.
Hoy destacó el respaldo que obtuvo de la expresidenta para llevar adelante un proceso de transformación en el área. “Siempre tuve libertad para llevar adelante la gestión y cuestiones vinculadas a darle transparencia. Siempre me sentí apoyado por la presidenta de la nación, en todo”, sostuvo.
“Gracias, Florencio”, le devolvió el abogado de la expresidenta, Carlos Beraldi, al concluir sus preguntas.
Empresarios
El exministro mencionó reuniones de más de 40 personas en las que estaban presentes, entre otros, Gabriel Romero y Aldo Benito Roggio, dos de los empresarios del sector que están siendo juzgados en Cuadernos.
Aseguró que las reuniones eran permanentes, aunque no supo decir cuál era la frecuencia de esos encuentros antes de que se hiciera cargo del área. “Jamás me mencionaron a Roberto Baratta”, sostuvo sobre la mano derecha de De Vido. “Lo conocí muy poco”, agregó después. Lo mismo dijo de José López y otras personas vinculadas al mecanismo, como el exsecretario de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz.
La acusación fiscal sostiene que los empresarios Romero y Roggio pactaron con los exsecretarios de Transporte, Jaime y Schiavi el pago de retornos equivalentes al 5% de los subsidios públicos.