El cuerpo gobernante europeo del fútbol (UEFA) reafirmó el jueves su boicot de la Copa Mundial a pesar de la disculpa de la FIFA un día antes por "errores" sobre su plan ya abandonado para vender apuestas en el torneo a inversores privados. La propuesta, impulsada por el presidente de la FIFA Gianni Infantino, ha sumido al organismo gobernante mundial del fútbol en su mayor crisis de gobierno en años y ha planteado nuevas preguntas sobre su futuro como presidente.