“Hay dos clases de muertes, Humberto. Una es la muerte material, la muerte física. Y otra es la muerte cuando uno abandonó la ética y la voluntad de trabajo”, dijo en su programa de radio el periodista Santiago Leguizamón, director de la emisora Mburucuyá, en la ciudad Pedro Juan Caballero, a 451 kilómetros de Asunción. Fue en la mañana del 26 de abril de 1991, cuando su colega Humberto Rubín le pedía que se cuidara, debido a las muchas amenazas de muerte que recibía por sus investigaciones sobre la mafia fronteriza.

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