La restricción de gas sobre la actividad industrial en la Región volvió a golpear a las fábricas platenses de ladrillo hueco, que esta semana estuvieron cuatro días consecutivos sin suministro. La medida, que prioriza el consumo residencial durante la ola de frío, ya provoca faltantes de algunos tipos de ladrillos y desde el sector se advierte que la situación tiende a complicarse.
Ante las bajas temperaturas, la distribuidora de gas Camuzzi dispuso nuevamente desde el martes el esquema de “consumo cero”, que se extendió hasta ayer. Para las industrias, la medida implica suspender el uso de gas y, en caso de incumplimiento, afrontar multas “extraordinarias”, que se suman a los costos que genera la paralización de la actividad.
En las fábricas de ladrillos el impacto es mayor porque los hornos dependen del gas natural para funcionar. Cuando se interrumpe el suministro, deben detenerse y la actividad de las plantas se ve afectada. Por eso, algunas resolvieron mantenerlos encendidos pese a la restricción, aun cuando eso signifique afrontar sanciones millonarias.
Desde el sector se explicó a este diario que, a partir de hoy, Camuzzi les permitirá utilizar hasta un 20 por ciento del suministro, una medida que regirá hasta el martes, cuando se definirá si se amplía el cupo o vuelve a reducirse. Sin embargo, la decisión genera polémica con los industriales, debido a que otras distribuidoras de la provincia llevaron el consumo permitido hasta el 50 por ciento.
“No alcanza para nada. Esto nos obliga a comprar gas de picking, que es más costoso, para poder cumplir mínimamente con nuestros clientes”, explicó Claudio Moretto, director comercial de Cerámicas Fanelli, una de las tres empresas que cuentan con contratos de provisión con Camuzzi.
Faltan ladrillos
El directivo aseguró que la situación “es complicada” porque están “inoperantes” y sin poder producir. Además, explicó que el stock de ladrillos se redujo de manera importante y advirtió que podrían quedarse sin algunas medidas. “Esta semana ya llegamos a los tumbos a cumplir con los requerimientos de nuestros clientes”, señaló.
Según detalló, los faltantes podrían alcanzar a medidas especiales como ladrillos portantes, utilizados para realizar construcciones de hasta tres pisos sin necesidad de una estructura de hormigón; de techo, utilizados para entrepisos; y los termoeficientes, destinados a mejorar el aislamiento de las viviendas.
En este sentido, Rodolfo Molinari, presidente de la Cámara de la Asociación de Comerciantes e Industriales en Materiales de Construcción (Acimco), sostuvo que el stock reducido todavía no genera un impacto fuerte en el mercado debido a la baja demanda.
Según explicó, algunos proveedores advierten que están “medio cortos” y piden coordinar con anticipación el retiro de la mercadería.
Sobre un posible aumento en el precio de los ladrillos, Molinari sostuvo que no hay margen para trasladar mayores costos. “Al no haber demanda, el precio no va a subir”, afirmó.
Sin GNC y con largas filas
El problema también alcanza a la venta de GNC, que ya lleva ocho días de restricciones en la Región y mantiene en alerta a los conductores. Las largas filas y los cupos que se agotan rápidamente se repiten en las once estaciones de servicio habilitadas, donde algunos automovilistas esperan más de una hora y llegan al surtidor para encontrarse con que no hay más suministro.
La situación golpea especialmente a taxistas, remiseros, fleteros y choferes de aplicaciones, que deben recorrer distintos puntos de la Ciudad para encontrar combustible, lo que les afecta directamente su jornada de trabajo.