Los incendios masivos que están devastando la campiña francesa están apagando enormes nubes de humo, un miasma grueso y potencialmente tóxico que tiene muchos residentes de áreas metropolitanas cercanas preocupados por su salud respiratoria. Las farmacias francesas han observado una carrera en sus suministros de máscaras faciales, en particular los modelos FFP2 que filtran eficazmente la materia de partículas pequeñas. El gobierno está apresurando acciones adicionales a áreas afectadas como la región de Burdeos y haciéndolos libres de cargo.