Estonia ha rechazado a más de la mitad de los presos suecos propuestos inicialmente para trasladarse a una prisión en Tartu, citando vínculos con la delincuencia organizada y preocupaciones sobre la radicalización. Los primeros presos suecos, sin embargo, llegaron a Estonia el martes 18 de agosto, marcando el inicio del polémico acuerdo de prisión transfronteriza.

El primer grupo de prisioneros suecos fue transportado por el Mar Báltico a Tartu el martes cuando Suecia comenzó a utilizar la capacidad carcelaria en Estonia para aliviar la presión sobre su sistema penitenciario hacinado.

Pero según la información obtenida por Expressen y el sitio de noticias estonio Delfi, las autoridades estonias han rechazado a 20 de los 37 presos en la lista inicial de Suecia. Las razones señaladas incluyen “obvia relación con el crimen organizado” o un riesgo de radicalización.

La ministra de Justicia de Estonia Liisa Pakosta confirmó a la emisora estatal SVT que más de la mitad de los de la primera lista habían sido excluidos.

“Cuando recibimos la primera lista, evaluamos que más de la mitad de ellos no habían cometido el crimen solo, sino que habían sido parte de pandillas”, dijo Pakosta.

El acuerdo entre Suecia y Estonia permite a Estonia rechazar a ciertos presos. El gobierno de Estonia ha dicho anteriormente que los delincuentes de pandillas no serán aceptados, en medio de la crítica interna del acuerdo.

El Ministro de Justicia de Suecia, Gunnar Strömmer (Moderados) dijo que los rechazos no eran particularmente dramáticos y describió la primera transferencia como un paso importante para establecer el sistema.

Según el acuerdo, tienen la posibilidad de decir que no, dijo Strömmer a SVT. Dijo que las primeras etapas de la cooperación implicarían ajustar el proceso, incluido el acuerdo sobre el cual se debería transferir a los presos.

Según el acuerdo, se espera que Estonia reciba hasta 600 presos suecos. El arreglo tiene por objeto hacer frente a una grave escasez de centros penitenciarios en Suecia, ya que el número de reclusos sigue aumentando.

Se prevé que Estonia albergará a unos 100 presos suecos en la prisión de Tartu a finales de septiembre, y se espera que unos 200 sean transferidos para fines de año.

El acuerdo sigue siendo controvertido en Estonia. Una encuesta realizada este verano encontró que el 54% de los estonios se opusieron o inciertos al acuerdo.