El ministro de Gobierno bonaerense puso en duda que un eventual dictamen favorable de la ONU permita a Cristina Kirchner volver a ser candidata y evitó garantizar que el espacio de Axel Kicillof respalde su postulación en 2027. Martín Doñate lo acusó de perjudicar la unidad del peronismo y Facundo Tignanelli lanzó una dura crítica contra quienes hablan de la imposibilidad jurídica de que la expresidenta participe en las elecciones.

La interna del peronismo bonaerense sumó este viernes un nuevo capítulo de máxima tensión, esta vez con acusaciones de traición y cuestionamientos sobre el futuro político de Cristina Fernández de Kirchner. El detonante fueron las declaraciones del ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco, uno de los funcionarios de mayor confianza de Axel Kicillof, quien no descartó una eventual competencia electoral entre el gobernador y la expresidenta en 2027, aun si esta última lograra recuperar su habilitación para presentarse a elecciones.

Las palabras del funcionario provocaron una fuerte reacción del kirchnerismo, donde interpretaron sus definiciones como una señal de que el sector de Kicillof pretende avanzar con su propio proyecto presidencial sin subordinarse al liderazgo de Cristina. El exsenador nacional Martín Doñate fue particularmente duro y advirtió que Bianco se está convirtiendo en “un gran problema para la unidad nacional que requiere la hora”.

El conflicto comenzó a partir de una entrevista que Bianco concedió al programa El Fin de la Metáfora, del canal de streaming Cenital. Allí fue consultado por la posibilidad de que el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas emita un pronunciamiento favorable a Cristina Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria y se encuentra inhabilitada para ejercer cargos públicos tras quedar firme su condena en la causa Vialidad.

“Se hablaba de un dictamen en octubre, ojalá que suceda. No soy abogado, entiendo que el dictamen no es vinculante para la Justicia argentina. Es una instancia intermedia que tendrá que evaluar la Justicia argentina y ojalá que lo haga por la positiva”, expresó el ministro.

Pero la controversia política se profundizó cuando le preguntaron si el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que conduce Kicillof, acompañaría una candidatura presidencial de Cristina en caso de que pudiera volver a competir.

“No sé. Habrá que discutirlo el año próximo. Nosotros dijimos que este año no se discuten candidaturas. El año que viene veremos cuál es la situación, quién convocó más, quién representa más”, respondió Bianco.

Lejos de garantizar un respaldo a la expresidenta, el funcionario dejó abierta la posibilidad de que los distintos sectores del justicialismo resuelvan sus diferencias mediante una elección interna.

“Los que lleguen al año próximo, los que quieran representar, dirán ‘yo quiero, yo quiero’. Si no se ponen de acuerdo si es uno o es otro, habrá una interna, una PASO, lo que sea. Yo no le tengo miedo a los votos, ¿qué problema hay? Es lo más democrático”, afirmó.

La definición tiene una fuerte carga política. Kicillof viene construyendo su propia estructura dentro del peronismo a través del MDF, con la mirada puesta en convertirse en una alternativa nacional frente al presidente Javier Milei. Aunque todavía no lanzó formalmente una candidatura presidencial, su armado busca ampliar su presencia más allá de la provincia de Buenos Aires.

Para el kirchnerismo, en cambio, la discusión sobre 2027 no puede separarse de la situación judicial de Cristina. Sus dirigentes sostienen que la condena constituye una persecución política y consideran que cualquier estrategia electoral del peronismo debe incluir como prioridad la recuperación de sus derechos políticos.

La respuesta más contundente llegó desde Río Negro. Martín Doñate, exsenador nacional y dirigente identificado con el kirchnerismo, publicó un extenso mensaje dirigido directamente a Bianco, en el que cuestionó tanto su interpretación jurídica como su posicionamiento político.

“Carlos, con incredulidad ante tus dudas y afirmaciones, me veo obligado a ofrecerte sin demora las siguientes aclaraciones, antes de que repitas lo que podrían ser los argumentos de quien desea que Cristina termine su vida presa”, comenzó su publicación.

Doñate sostuvo que un eventual pronunciamiento favorable del Comité de Derechos Humanos de la ONU podría tener consecuencias sobre la condena de la expresidenta y recordó los compromisos internacionales asumidos por la Argentina.

“Un dictamen favorable le diría al mundo que la Argentina vulneró el debido proceso y los derechos políticos de Cristina, como este mismo Comité le reconoció a Lula en 2022”, argumentó, en referencia al antecedente del actual presidente brasileño.

También advirtió sobre las consecuencias de que la expresidenta permanezca inhabilitada durante el próximo proceso electoral.

“Llegar a 2027 con Cristina presa e inhabilitada sería repetir ese simulacro de democracia, con el agravante de que esta vez habría quienes, desde nuestras filas, estarían dispuestos a ser parte de esa coreografía”, lanzó.

El dirigente fue todavía más lejos al responsabilizar personalmente al ministro bonaerense por el deterioro de las relaciones internas.

“A esta altura, por la responsabilidad que acumulás Carlos Bianco, y con este tipo de posicionamientos tan deleznables, te estás volviendo un gran problema para la unidad nacional que requiere la hora”, sostuvo.

Y remató con otra acusación: “Tu posición pública es, como mínimo, irresponsable e ingrata. Y la porfiada ingratitud, como enseña la secular historia, repta en el subsuelo de la traición y el olvido”.

Carlos, con incredulidad ante tus dudas y afirmaciones, me veo obligado a ofrecerte sin demora las siguientes aclaraciones, antes de que repitas lo que podrían ser los argumentos de quien desea que Cristina termine su vida presa.

1.El Pacto Internacional de Derechos Civiles y… pic.twitter.com/e8WHlBU4Xd

— Martin Doñate (@martindonate) October 9, 2026

A los cuestionamientos se sumó el diputado provincial Facundo Tignanelli, referente de La Cámpora y presidente del bloque de Unión por la Patria en la Legislatura bonaerense, quien publicó un mensaje que fue interpretado como una crítica directa al entorno de Kicillof.

“Al final la corte sí revisa sus decisiones y revierte los efectos de lo dicho en menos de una semana. Por lo tanto la conclusión política es que los que hablan de ‘imposibilidad jurídica de participación electoral’ son aquellos a los que les conviene que esté presa”, escribió.

La acusación expone hasta dónde llegó la desconfianza entre ambos espacios. En el sector más cercano a Cristina consideran que las expresiones de Bianco reflejan la postura política del gobernador, aunque Kicillof no formuló públicamente las acusaciones que sus adversarios internos le atribuyen.

En el fondo de la disputa también aparece una discusión jurídica que está lejos de estar saldada. El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas puede analizar denuncias individuales sobre posibles vulneraciones de derechos reconocidos en tratados internacionales y emitir dictámenes que los Estados deben considerar de buena fe. Sin embargo, un pronunciamiento favorable no anula automáticamente una sentencia firme de la Justicia argentina ni restituye por sí solo la habilitación electoral de una persona condenada. Su eventual aplicación requeriría nuevas decisiones de las autoridades competentes.

Por eso, más allá de las interpretaciones contrapuestas, la situación judicial de Cristina Kirchner no se modificaría automáticamente con una resolución internacional. Pero el debate dejó de ser exclusivamente jurídico y pasó a convertirse en otro escenario de la disputa por la conducción del peronismo.

El enfrentamiento, además, se produce en medio de nuevas tensiones por el reparto de poder dentro del Partido Justicialista bonaerense. En las últimas horas también habían surgido diferencias alrededor del acuerdo para que Máximo Kirchner presida el Congreso partidario, una negociación que volvió a mostrar la fragilidad del entendimiento entre el kicillofismo y el cristinismo.

Bianco, por su parte, insistió en que el MDF no adelantará definiciones electorales y que durante lo que resta de 2026 continuará trabajando en su consolidación política. También planteó la necesidad de construir una alianza más amplia para enfrentar a La Libertad Avanza.

“Hay que ampliar. Con los propios no alcanza para ganar una elección. Y nunca alcanzó además. El peronismo siempre fue frentista, porque nunca le alcanzó con los puros, los propios”, señaló.

El problema es que esa convocatoria a la unidad convive con una interna cada vez más áspera, en la que los principales sectores del justicialismo no logran ponerse de acuerdo ni siquiera sobre cómo debería resolverse la candidatura presidencial.

Mientras Kicillof fortalece su armado y sus dirigentes defienden la posibilidad de dirimir liderazgos mediante el voto, el kirchnerismo reclama que la prioridad sea revertir la situación judicial de Cristina y garantizar su eventual participación electoral.

La discusión sobre quién encabezará la oposición a Milei en 2027 todavía no comenzó formalmente, pero las diferencias ya quedaron expuestas. Y esta vez la pelea dejó de limitarse al reparto de cargos o al armado de listas: desde el kirchnerismo llegaron a insinuar que dentro del propio peronismo hay dirigentes a quienes les conviene que Cristina siga presa.

La entrada Estalló otra vez la interna del peronismo: Bianco abrió la puerta a una PASO entre Kicillof y Cristina y desde La Cámpora lo acusaron de traidor se publicó primero en Zona Norte Diario Online.