El mes pasado, dos compañías chinas lanzaron modelos de inteligencia artificial la mayoría de las personas fuera de la industria saben poco acerca de: Kimi K3 por Moonshot AI y Qwen3.8-Max por Alibaba Group Holding (que posee el South China Morning Post). Los mercados reaccionaron incluso antes de comprobar públicamente las reclamaciones de rendimiento – tabla de referencia detallada, tarjeta modelo y licencia– se pusieron plenamente a disposición.

En las semanas siguientes, las acciones globales de chip arrojaron alrededor de US$3 billones en valor de mercado.

Eso...