España se jacta de un posible segundo paso de migrantes masivos hacia Ceuta, ya que la caída política de la brecha fronteriza sin precedentes de la semana pasada se extiende desde Madrid a Bruselas.
La Guardia Civil está monitoreando de cerca los mensajes de las redes sociales pidiendo a los migrantes que se reúnan en la ciudad fronteriza marroquí de Castillejos el 15 de agosto antes de intentar entrar en el enclave español.
Fuentes de la fuerza dijeron a 20minutos que la amenaza era “más que un rumor”, con mensajes de movilización circulando por grupos de WhatsApp, Instagram y Facebook con hasta 400.000 miembros.
Los funcionarios creen que otra afluencia en la escala del 30 de julio, cuando las autoridades españolas dicen que más de 72.000 migrantes cruzaron de Marruecos, es improbable porque desde entonces se ha reforzado dramáticamente la seguridad. Pero fuentes del Ministerio del Interior reconocieron que otro intento de entrada masiva era una posibilidad real, diciendo que las autoridades estarían preparadas.
Más de 100 oficiales de Guardia Civil adicionales permanecen desplegados en Ceuta junto a la Policía Nacional, mientras que las unidades militares españolas enviadas al enclave durante la crisis también permanecen en su lugar. Fuentes de Guardia Civil han exigido otros 200 oficiales, infraestructura fronteriza más fuerte y mayor participación de la UE, argumentando: “Esta no es la frontera de Ceuta, es la frontera sur de Europa”.
La advertencia viene como la escala de la falta de prevención de la afluencia de la semana pasada acumula presión sobre el primer ministro socialista Pedro Sánchez.
Su gobierno anunció el viernes que los ministros de Interior, Extranjería, Defensa y Presidencia aparecerán ante los comités parlamentarios a finales de este mes para explicar su manejo de la crisis. El Partido Popular de la oposición ha ido más allá, exigiendo que el propio Sánchez parezca dar cuenta tanto de la brecha fronteriza como de la confianza de su gobierno en Marruecos para controlar la migración ilegal.
El secretario general del Partido Popular Europeo, el PP, Montserrat, acusó al gobierno de “perder el control” de la frontera y advirtió a España que debía prepararse para una “segunda invasión”.
La crisis también ha expuesto la vulnerabilidad de la política de la UE de pagar y cooperar con los países vecinos del norte de África para evitar que los migrantes lleguen a Europa.
El Comisionado de Migración de la UE, Magnus Brunner, dijo que Bruselas debería estar preparado para utilizar sus políticas de visa y comercio como ventaja para garantizar la cooperación marroquí.
“Mientras el control dependa de la buena voluntad de un estado vecino, seguimos siendo... vulnerables”, dijo el jueves al Parlamento Europeo.
Sigue habiendo preguntas sobre si las autoridades marroquíes hicieron un ojo ciego a los cruces del 30 de julio. El presidente de Ceuta Juan Jesús Vivas, cuya ciudad todavía tiene entre 3.000 y 5.000 migrantes de la afluencia, fue inequívoco.
“Marruecos no es un país confiable”, dijo, argumentando que la responsabilidad de asegurar la única frontera terrestre de Europa con África debería finalmente descansar con la propia Europa.
Rabat ha rechazado la responsabilidad por el aumento e insiste en que ha detenido cientos de miles de intentos de cruzar ilegalmente en los últimos años. También se ha ofrecido a cooperar para identificar y devolver a los menores marroquíes no acompañados que entraron en Ceuta. Al menos 1.100 menores no acompañados están actualmente en el enclave, aunque esa cifra incluye a algunos que llegaron antes de la crisis de la semana pasada.
Para la Guardia Civil, sin embargo, la preocupación inmediata es lo que sucede a continuación. Los oficiales advirtieron que incluso si el intento previsto del 15 de agosto nunca se materializa, la amenaza subyacente seguirá existiendo.
“La fecha marcada es la 15”, dijeron fuentes, “pero la presión no tiene calendario”