La escritora Rachel Cusk publica su nuevo libro, “Life of M”, la semana que viene, y hay lío: al parecer, el libro trata de Natalie Portman, y no lo hace de manera amable.

La obra cuenta la historia de una escritora sin nombre que le propone a M —una actriz célebre— escribirle la autobiografía. M acepta. Grave error, dirían en los ambientes editoriales de Nueva York y París, donde desde julio no se habla de otra cosa: todos juran que M es Natalie Portman.

Las pistas de sutiles no tienen nada. Cusk nunca dice el nombre, pero tampoco hace demasiado por esconderlo. M es famosa desde la infancia, vive en una ciudad europea que no se menciona (Portman está radicada en París desde 2014; Cusk, también), fue rostro de una gran marca de moda (léase Miss Dior) y protagonizó una película sobre ballet (léase “El cisne negro”). El libro narra que el guion de su primer filme incluía escenas en las que la nena aparecía deseando un vínculo sexual con el protagonista adulto, escenas que se cortaron tras el reclamo de la madre. Cualquier parecido con “El profesional” no parece casualidad.

El final es el golpe de gracia: la actriz lee el retrato terminado y se siente traicionada, falsificada. Un espejo dentro del espejo.

Lo más sabroso es que Portman era fan declarada: eligió dos libros de Cusk para su famoso club de lectura de Instagram y la entrevistó llamándola “una de mis escritoras favoritas”. Ahora el entorno hace control de daños sin poner la cara: dicen que la obra le resulta “molesta”, pero que no está furiosa, que apenas se vieron cinco o seis veces y que la amistad rota “es un invento de una editorial que quiere vender un libro”. El entorno de Portman afirma además que todo es invención, salvo esos detalles biográficos al alcance de cualquiera con un celular. Una fuente del mundo editorial fue menos diplomática: “Por supuesto que Rachel escribe sobre Natalie. Así trabaja”.

Ni Cusk ni Portman dijeron una palabra de manera oficial. Mientras tanto, la novela ya es el libro más comentado del año sin haber llegado a las librerías.