Un mensaje publicado esta semana en la red social X por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en el que presume de dormir cada día “entre 0 y 3 horas”, ha generado una intensa controversia en Japón. El debate lanza la pregunta de si tal exceso de celo laboral y esa dedicación extrema a la vigilia puede ser un mal ejemplo para la ciudadanía. Para algunos, sin embargo, se trata más bien de una cortina de humo para enmascarar el bajo índice de popularidad de Takaichi y, también, el escándalo de una supuesta campaña de difamación contra sus rivales internos en la lucha por la presidencia del partido.

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