Visiblemente molesto con haber vuelto al centro del huracán mediático, después de los picantes posteos que Mauro Icardi hizo en su contra el fin de semana, Benjamín Vicuña enfrentó a la prensa ayer y manifestó su malestar.
“No voy a hablar”, dijo, una y mil veces, evitando las preguntas de los cronistas. Pero sin suerte, y en un momento de alta tensión, le dejó en claro su enojo: “¿Entendés o no?”.
Sin embargo, entre pregunta insidiosa y pregunta insidiosa, manifestó: “La vida es esto. La vida son las responsabilidades, el colegio, ir y traer... Perdón”, aseguró, en la puerta del edificio en Palermo en donde vive.
Negándose al acoso, y a ser parte del ida y vuelta que se espera del otro lado, lanzó: “Es que no voy a seguir alimentando esto. Nunca lo hice. No me interesa”. Sí dejó en claro que no es verdad lo que se dijo sobre que pasa poco tiempo con sus hijos: “Eso es absolutamente ridículo”.