La energía nuclear suele utilizarse como solución para el calentamiento global. Viene con riesgos, pero crea energía sin las mismas emisiones de gases de efecto invernadero que las plantas de carbón o gas. Sin embargo, las temperaturas crecientes y la sequía en Europa están creando problemas y cierres en las centrales nucleares. Con niveles de agua demasiado bajos para enfriar los reactores, Hungría - por ejemplo - está apagando el reactor que está destinado a proporcionar energía para la mitad del país.