Un aliado crucial de la alianza gobernante del primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, votó el domingo para permanecer en el gobierno, dándole espacio tras meses de incertidumbre sobre si el partido más grande de la coalición permanecería en el gabinete.

Pero la decisión del Partido de Acción Democrática (DAP) también aumenta la apuesta por su propia supervivencia política. Los analistas advierten que el partido arriesga más erosión de su credibilidad a menos que pueda a menos que se asegure de empujar a través de reformas concretas antes de la siguiente...