Durante seis años, Jorge Carlos Lanuza (Híjar, Teruel, 45 años) puso en marcha junto a Diego Guerrero el departamento de i+D del restaurante madrileño DSTAgE, un referente en vanguardia gastronómica mundial. Antes, este aragonés había pasado por algunas de las cocinas más reconocidas del país donde nada hacía pensar que en las mañanas del verano de 2026 sería feliz horneando raspaos (un dulce típico de Aragón), magdalenas y cañadas de aceite en un pequeño obrador de San Mateo de Gállego (Zaragoza). Pero así lo cuenta desde Camín Postrería, donde los clientes hacen cola desde primera hora para comprar sus elaboraciones.

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