En el Caribe extremo sur: Trinidad, Tobago y Guyana
Si aceptamos que todas las islas del Caribe son diferentes, también podremos aceptar con paz que Trinidad es la más diferente de todas. Sus gobernantes han preferido, desde siempre, esnobear el turismo para volcarse en los hidrocarburos. Las playas infinitamente azules de otras islas —Tobago, por ejemplo— no existen aquí. Trinidad no deja de figurar en esa categoría, algo desairada, de las Antillas Menores, a la par con tropezones geográficos como Anguila, Dominica o Montserrat. Más aún: el Imperio español la llamó, con gran belleza, Trinidad de Barlovento, pero se discute si Trinidad pertene…
Óptica: sourceFuente: EL PAÍS Argentina. Publicación automática del contenido provisto por su canal RSS; sin reelaboración factual de Narnia Times.
Abrir la fuente originalSi aceptamos que todas las islas del Caribe son diferentes, también podremos aceptar con paz que Trinidad es la más diferente de todas. Sus gobernantes han preferido, desde siempre, esnobear el turismo para volcarse en los hidrocarburos. Las playas infinitamente azules de otras islas —Tobago, por ejemplo— no existen aquí. Trinidad no deja de figurar en esa categoría, algo desairada, de las Antillas Menores, a la par con tropezones geográficos como Anguila, Dominica o Montserrat. Más aún: el Imperio español la llamó, con gran belleza, Trinidad de Barlovento, pero se discute si Trinidad pertenece a ese grupo conocido justamente como “islas de Barlovento” o si no es más bien, como pespunte sur del Caribe, una especie de estrambote o prolongación del continente.
Seguir leyendo