El presidente colombiano recorrió la capital de Risaralda y verificó los daños dejados por el terremoto del pasado 10 de agosto. Las esperanzas de encontrar más sobrevivientes se desvanecen luego de cinco días. Los rescatistas empiezan a reducir el alcance de las búsquedas, mientras las familias en las zonas afectadas siguen esperando noticias de sus seres queridos desaparecidos. Entretanto, Chocó, departamento en el occidente del país y epicentro del movimiento telúrico, registró en las últimas horas nuevos sismos con magnitud mayor a 3.