Las autoridades marroquíes usaron este jueves 30 de julio material antidisturbios, gases lacrimógenos y cañones de agua, para dispersar a la multitud congregada en los alrededores de la frontera con Ceuta (España). Esto en medio de la avalancha de migrantes que intentan cruzar a ese enclave español ubicado en el norte de África y que ha desatado la alarma en la Unión Europea.