El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció desde Serbia que los ataques rusos de la última noche dejaron cuatro civiles muertos, entre ellos un niño de tres años, y varios heridos en la región de Kiev y la capital. Durante su primera visita oficial al país balcánico, aliado tradicional de Moscú, el mandatario pidió más sistemas de defensa aérea y advirtió que Ucrania afronta la llegada del invierno sin "prácticamente ninguna central térmica" intacta.