El periodista mexicano Alejandro Leyva Aguilar fue asesinado a tiros esta semana mientras desayunaba en un puesto de la calle al lado de su casa en San Pedro Etla, muy cerca de la ciudad de Oaxaca. Fue a pleno día. Quedó sin vida todavía sentado en el taburete, la cabeza apoyada sobre el mantel de hule a cuadros. Tenía 60 años y había dirigido la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión. Ahora escribía una columna digital, El zumbido del Moscardón, con piezas críticas con el poder local. Es el séptimo periodista asesinado en México en lo que va de año, y ya son 181 desde 2000, según ha documentado la ONG de defensa de la libertad de expresión Artículo 19.

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