Sin dudas, el cruce que desató Mauro Icardi al criticar a Benjamín Vicuña por sus dichos sobre su paternidad, derivó en un nuevo temblor para la China Suárez.
Lo que parecía un intercambio mediático escaló en privado y habría afectado los consensos familiares.
Según se rumoreó en las redes: "se rompió el acuerdo por los permisos de viaje de los hijos de la China y Vicuña".
Así, fuentes cercanas a la ex pareja habrían asegurado que "nada sigue igual desde ahora, se habla todo de nuevo".
Recordemos que, el mencionado conflicto habría estallado luego de que el futbolista cuestionara en redes la labor paterna del chileno. Icardi usó una foto del baño que remitió a un viejo dicho de Eugenia, cuando acusó al padre de sus nenes de "el padre del año que se la pasa encerrado en el baño con sus adicciones".
Allí, aunque los protagonistas evitaron la prensa, Ana Rosenfeld le recomendó al actor actuar por la vía judicial. La abogada, remarcó que el chileno debe responder firmemente y le dio un mensaje claro: "Yo contestaría en tribunales".
En su análisis, la letrada apuntó a la flexibilidad que tuvo el actor al autorizar los traslados de Magnolia y Amancio al exterior y, con esto, permitir la convivencia de los menores con Suárez e Icardi en Estambul.
Finalmente, la furia del futbolista complicó el panorama de Suárez, quien inició esta guerra un año atrás.
Pero, las fuentes aseguran que Vicuña habría reconsiderado toda la dinámica y estaría decidido a frenar cualquier exposición que perjudique la rutina y estabilidad de sus hijos.