La aparición de Pedro Sánchez en La Revuelta dio anoche a Broncano el récord de su historia, con más de 33% de share de audiencias, y también un par de lecciones básicas de semiótica que no por antiguas dejan de ser interesantes. Frente a la crispación, que el político sonría y se muestre relajado, que incluso haga chistes o se meta en temas en los que nunca veríamos a un presidente, como la vida sexual o una celebración de sus propios memes. Y, confirmando el cliché político de que, en principio, la derecha es más dada al traje y la corbata para mostrar cierto orden de despacho, que Sánchez apareciera con vaqueros pitillo y camisa remangada del mismo material. El full denim (doble vaquero) no es nuevo en él: ha tirado de estilismos parecidos en su visita a La Palma o en otros programas como El Hormiguero, en 2023, donde acudió con una camisa vaquera que, si no era la misma que la de anoche, era exactamente igual. Durante esa misma campaña, eso sí, acudió a Ana Rosa con americana y camisa blanca sin corbata: por aquel entonces El Hormiguero era todavía un programa en el que el invitado venía a divertirse y al de Ana Rosa, no tanto.
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