Un poderoso terremoto de 7.7-magnitudes azotó a la región de Flores de Indonesia, matando al menos a 38 personas e hiriendo a seis, mientras que los salvadores buscan a través de edificios colapsados para sobrevivientes. Aftershocks, power outages and widespread destruction are hampering rescue efforts, highlighting the persistent seismic risk faced by Indonesia, which lies on the Pacific Ring of Fire.