El Santander es uno de los bancos más potentes en banca de inversión en España. Fue el segundo, solo por detrás de JP Morgan, en el primer semestre del año por ingresos de comisiones, según Dealogic. Y el ranking elaborado por la Bolsa de Londres incluso lo sitúa el primero de la lista. Su división de banca corporativa y de inversión (CIB) es una de las piezas clave de su beneficio, con un 22% del resultado ordinario (7.328 millones entre enero y junio, sin computar el efecto de la salida de Polonia y la compra de TSB). Y el banco, al igual que para los clientes, también dispone de su propia cartera integrada fundamentalmente por acciones y por deuda con la que busca ganar dinero con su revalorización en el mercado. En el caso más extremo de mercado, registraría unas pérdidas de 310 millones de euros, según revela al supervisor estadounidense de los mercados, la SEC.

Seguir leyendo