Francia vuelve a permitir el uso de dos pesticidas que habían sido prohibidos por sus posibles efectos sobre los polinizadores. Se trata del acetamiprid y el flupyradifurone, vetados en 2018 y 2019, respectivamente, cuya reintroducción fue aprobada por el Parlamento pese a la oposición de sectores ambientalistas y a los intentos de algunos aliados del Gobierno de Emmanuel Macron por frenar la medida. Estudios científicos advierten que estos insecticidas podrían representar un riesgo, especialmente para las abejas.