Un experto en salud mental dijo que los militares a bordo del buque están soportando una presión extrema, el despliegue en zona de guerra lleva a los hombres al máximo: pocas horas de descanso debido a la alerta constante, el no poder ver a sus familiares y seres queridos sumado al ruido constante que produce el buque junto con escases de servicios básicos, higiene y comida lleva a los marineros a "implosionar".