Corrían los primeros meses de 2021. El mercado automovilístico español —y el europeo en general— sufría el desplome de las ventas de coches nuevos por la crisis sanitaria. A ello estaba a punto de sumarse la escasez de microchips, que iba a disparar el precio de los vehículos nuevos y a alargar notablemente los tiempos de entrega de los mismos. SAIC Motor, gigante del motor chino, aterrizó entonces en España con una marca nueva y vieja a la vez: MG, conocida en el mercado nacional como una antigua firma británica, fue reintroducida en el país como la primera gran automovilística china en probar suerte en estas latitudes.

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