El peronismo está preparando una nueva cumbre en la que buscará sintentizar una posición común respecto de dos temas de debate parlamentario que se vienen en el Congreso: la intención del Gobierno nacional de suspender las Primarias y el proyecto de Presupuesto que ya envió la administración de Javier Milei.

Esos debates institucionales tienen un condimento adicional para un PJ cruzado por una fuerte interna: volverá a sentar a la mesa y en un mismo ámbito a Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa.

La convocatoria correrá por cuenta, una vez más, de las principales espadas legislativas de Unión por la Patria: el senador José Mayans y el diputado Germán Martínez. La idea es que también participen aquellos gobernadores peronistas que se mantienen opositores al gobierno de Javier Milei como Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa), Elías Suárez (Santiago del Estero), un aliado al peronismo, Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), aunque en las últimas semanas el fueguino ensayó un acercamiento con la Casa Rosada.

La idea de que estén todos los peronistas opositores con cargos institucionales relevantes ponía al encuento en duda. Si existían confirmaciones de todos los asistentes, se haría en las próximas horas.

La cumbre peronista apunta a abroquelarse frente a las dificultades que tiene la administración de Javier Milei de conseguir número en el Congreso para suspender las Primarias. La idea es que “nadie se escape” en un intento por bloquear esa movida oficial que la Rosada imagina como piedra angular del plan de reelección presidencial.

La Libertad Avanza busca a toda costa no someter la candidatura de Milei al test electoral de agosto. Se mira en el espejo de Mauricio Macri en 2019 cuando una amplia derrota electoral en las Primarias frente a Alberto Fernández sepultó sus aspiraciones de reelegir. Si bien Macri acortó fuertemente la distancia en octubre, la suerte ya estaba echada.

El encuentro sería una réplica de aquel primer acercamiento que se registró hace algunas semanas y que tuvo como sede el salón de actos del Hotel Emperador, en capital federal.

Como contrapartida a la intención oficial, el peronismo necesita el instrumento de las PASO como forma de encontrar un ámbito para dirimir su interna. Por eso es que la posición lo más monolítica que procura exhibir en el Congreso no sólo tiene que ver con rechazar el proyecto de la Casa Rosada sino de sostener un mecanismo que podría contribuir decididamente a evitar una ruptura.

Es que por el momento, las posciones en el peronismo parecen irreconciliables. Por un lado, Kicillof va construyendo su propio camino, pavimentando su propia candidatura para pelear contra Milei en 2027.

Por el otro, Massa sigue brindando señales cada vez más concretas de anotarse en la carrera. El tigrense levantó fuertemente el perfil y sobre el fin de semana pasado visitó a Cristina Kirchner en su lugar de detención. Es un gesto que persigue el objetivo de ir delineando un armado opositor a Kicillof que Massa sueña con encabezar.

La idea de sostener las Primarias por parte del peronismo se traslada también a la Provincia. Se suspendan o no a nivel nacional, Kicillof quiere que ese mecanismo rija para elegir candidato a gobernador.

El peronismo se aferra a las Primarias para definir sus candidaturas