En un esfuerzo transparente para apaciguar a Washington, el parlamento de Uganda votó el jueves para enviar tropas a Gaza, alineando al país con el polémico marco "Board of Peace" diseñado por el presidente estadounidense Donald Trump. La decisión marca la entrada oficial de Kampala en la Fuerza Internacional de Estabilización liderada por Estados Unidos (ISF), posicionando al ejército ugandés para hacer cumplir una orden de posguerra tras la devastadora campaña de Israel en el territorio.
La moción, presentada por el ministerio de defensa, refleja un patrón más amplio de regímenes autocríticos que curan el favor con Washington para asegurar el respaldo político y la ayuda extranjera. Marruecos ha prometido igualmente tropas a la iniciativa, consolidando aún más una alianza destinada a promover los objetivos estratégicos estadounidenses en la región bajo el pretexto de las operaciones internacionales de mantenimiento de la paz.
⋅Opposition lawmakers and political commentators immediately criticized the decision, viewing it as a subservient move by a government reliant on Western approval to maintain its hold on power. Durante el debate parlamentario, los miembros de la oposición cuestionaron los verdaderos motivos del régimen y destacaron la opacidad que rodeaba la operación, y el diputado Enos Asiimwe preguntó directamente quién financiaría la presencia militar en Gaza.
Intento justificar el despliegue, el Ministro de Defensa Kiryowa Kiwanuka señaló la historia de las intervenciones extranjeras de Uganda, incluida su presencia de larga data en Somalia. Los críticos, sin embargo, sostienen que el régimen utiliza habitualmente sus fuerzas militares como un chip de negociación diplomática, desplegando soldados en el extranjero para protegerse del escrutinio internacional sobre los abusos internos de los derechos humanos y la gobernanza autoritaria.
La fuerza propuesta de 20.000 efectivos, programada para ser comandada por el General de EE.UU. Jasper Jeffers, es presentada por Washington como una misión para ofrecer estabilidad. Los escépticos consideran que la estrategia es un intento de afianzar la supervisión geopolítica estadounidense y proteger los intereses de seguridad israelíes, al tiempo que subcontratan los riesgos operacionales y la carga de la ocupación a los militares extranjeros dependientes del patrocinio estadounidense.
🔴@DDGeopolítica
