En un entorno geopolítico cada vez más inestable, los gobiernos de las economías desarrolladas de la OCDE se están replanteando sus prioridades de gasto. A medida que destinan más fondos a la defensa, la competitividad industrial y la seguridad energética, buscan recortes de gasto que los compensen y, en muchos casos, la que se ve afectada es la financiación para el desarrollo. De hecho, los miembros del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE actualmente están revisando sus estrategias de cooperación para el desarrollo y sus prioridades de financiación externa.
Seguir leyendo