El comercio de aguacate entre México y Estados Unidos es un espejo de esa combinación de dependencia mutua y tensiones que caracteriza la relación bilateral. Para México es un mercado capital. En 2025 exportó aguacate hacia el norte por valor de 3.600 millones de dólares. Es el segundo producto alimentario más exportado a Estados Unidos. Ese flujo de envíos no ha dejado de crecer en los últimos años al mismo ritmo que el precio y la demanda ocasionada por la revolución gastronómica en torno al llamado oro verde. Y Estados Unidos no puede prescindir de México como proveedor cuando su producción nacional no es suficiente para el consumo interno. El éxito ha hecho que la violencia aparezca en la ecuación.
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