Se llevó a cabo el último adiós a Miguel Ubaldo Ignomiriello, quien falleciera el viernes en nuestra ciudad a sus 99 años.

En su último día de despedida se acercaron decenas de personalidades del mundo del fútbol y muchas de ellas de Estudiantes, que el sábado había jugado su partido por la Liga Profesional.

Por ejemplo el vicepresidente tercero Pascual Caiella estuvo presente para dejarles un saludo especial a los hijos de Don Miguel y el acompañamiento de toda la Comisión Directiva que encabeza Juan Sebastián Verón.

También estuvo presente el expresidente Edgardo Valente, con quien compartiera muchas cenas y encuentros pincharratas en los últimos años y en las épocas en las cuales el empresario ganadero fuera el presidente de la institución.

Por otra parte se llegaron especialmente dos campeones del mundo muy queridos por Ignomiriello: Carlos Pachamé y Alberto Poletti. Ambos lo acompañaron en sus últimos días en el hospital donde permaneció internado luego de sufrir una neumonía que agravó su cuadro general.

El sábado había estado Gabriel “Bambi” Flores quien reconoció al llegar a la sala de velatorios que se iba “la persona que refundó a Estudiantes”. Además aseveró que “fue un adelantado y una persona que supo cambiar la manera de entrenar y ver el fútbol en nuestro país”.

Del grupo de jugadores que trabajaron junto a él en la década del ‘60 en Estudiantes dijeron presente Enrique “Tinga” Flores, Hugo Mateos y Jorge Lafuente. El sábado habían estado también Carlos Cancela y Roberto Cicora.

El cortejo fúnebre pasó y se detuvo en UNO, donde se realizó un acto de reconocimiento

En tanto lo acompañaron representantes del Círculo de Periodistas de la Pcia de BsAs y el director del diario EL DIA, Raúl Kraiselburd.

En el camino al cementerio privado donde fue cremado, el cortejo fúnebre pasó y se detuvo en la esquina de 1 y 55, el estadio de Estudiantes donde trabajó tantos años y le dio su impronta. Allí se detuvo y hubo un fuerte aplauso de los presentes y quienes acompañaban sus restos.

Don Miguel Ignomiriello falleció el viernes pero su legado perdurará por siempre en el fútbol argentino.