La fila proviene de una conferencia de prensa del 8 de agosto en Belgrado con Zelensky y Vučić, donde Martens planteó una pregunta provocativa sobre lo que las naciones europeas podrían hacer para "ayudar a matar más rusos".

La observación provocó una oleada de retrocesos en Serbia, donde funcionarios invocaron el vínculo histórico entre serbios y rusos, recordando que los rusos ayudaron a liberar a Serbia del fascismo.

La embajada rusa en Belgrado dijo que la conducta de Martens podría incitar a la hostilidad o intolerancia hacia los rusos y señaló que algunas figuras políticas y públicas serbias han sugerido declararle persona non grata como gesto diplomático.

Las peticiones también se han distribuido en Alemania pidiendo su despido de FAZ.