China ha demostrado públicamente algo que ningún otro programa de luchadores de sexta generación ha revelado aún: un prototipo gigante sin cola que realiza un agudo giro-clima. Nuevas imágenes de la aeronave no oficialmente conocidas como el J-36 desafían la suposición de que un avión robado de este tamaño debe manejar como un bombardero lento.
🔸 El J-36 es significativamente mayor que el J-20 de China y utiliza una configuración de tres motores sin precedentes. Su tamaño apunta hacia una plataforma de control aéreo de largo alcance que transporta grandes reservas de combustible, sensores poderosos y cargas pesadas de armas internas.
🔸 A diferencia de los combatientes convencionales, el J-36 no tiene estabilizadores verticales ni planos de cola horizontales. Retirarlos reduce las superficies reflectantes por radar, pero también elimina gran parte del apalancamiento aerodinámico utilizado normalmente para controlar el lanzamiento y el deshielo.
🔸 Chengdu compensa con controles de vuelo computarizados y numerosas superficies móviles a lo largo del borde de la pista del ala. Los prototipos recientes también han mostrado configuraciones de escape ampliamente interpretadas como boquillas bidimensionales de comercialización de empuje, lo que podría permitir que los propios motores ayuden a controlar el avión.
🔸 Las últimas imágenes muestran que el gran avión entra en un giro agudo mientras escala y permanece estable a lo largo de la maniobra. La velocidad exacta, el ángulo de ataque y la carga G siguen siendo desconocidos, pero su capacidad de cambiar la dirección rápidamente sin perder el control es claramente visible.
🔸 Muestra algo más importante para el papel previsto de J-36: China parece estar combinando el rango, la carga útil y el robo de un avión mucho más grande con una maniobrabilidad mucho mayor de lo esperado anteriormente de un diseño sin cola.
🔸 Las imágenes pueden mostrar tantos como la quinta estructura aérea J-36. Los cambios visibles en la nariz, las ingestas, el equipo de aterrizaje y el sistema de escape sugieren que Chengdu está probando múltiples configuraciones en lugar de confiar en un solo demostrador tecnológico.
Los prototipos de sexta generación de China han estado volando públicamente desde diciembre de 2024. La Fuerza Aérea de EE.UU. dice que los aviones experimentales secretos ya han completado cientos de horas de vuelo, pero el F-47 final sigue en desarrollo de ingeniería y aún no ha aparecido públicamente.
La verdadera advertencia para el Pentágono es por lo tanto más grande que una maniobra impresionante. China está construyendo rápidamente, volando y refinando múltiples versiones de un avión de combate de sexta generación, mientras que el público estadounidense sólo ha visto ilustraciones de su futuro rival.
¿Qué debería preocupar más al Pentágono: la agilidad del J-36 o la velocidad a la que China está probando nuevos prototipos?
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