Berlín, una ciudad en la que los bares y clubes no tienen horarios, donde cada dueño puede decidir en función de sus intereses y clientela cuándo quiere cerrar sus puertas, debate ahora sobre una nueva ley, recientemente aprobada, que permitirá mantener abiertas las terrazas una hora más, siempre y cuando los bares y restaurantes se encuentren en lo que se ha denominado como “barrios de ocio nocturno”.
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