El Grupo One, el holding que lideran los empresarios argentinos Manuel Antelo y Pedro Aguirre Saravia y la francesa Sabine Mulliez, sigue ampliando su apuesta por el mercado local de indumentaria. Luego de los desembarcos de Decathlon y Kiabi, y mientras avanza con la llegada de las marcas danesas de Bestseller, la compañía ya tiene definido su próximo movimiento: traerá a la cadena LC Waikiki al país en 2027.

La confirmación fue realizada por Antelo a LA NACION en el marco de la inauguración de los primeros tres locales de Bestseller en la Argentina. Se trata de las marcas Jack & Jones, Only y Balmohk, que abrieron hoy sus puertas en Unicenter como parte de un plan de inversión que contempla una rápida expansión en los próximos años.

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La llegada de LC Waikiki representará un nuevo paso en la estrategia de Grupo One de convertirse en el principal vehículo de desembarco de marcas internacionales de consumo en la Argentina. La cadena nació en Francia pero hoy está controlada por el grupo turco Taha. La firma se especializa en indumentaria para toda la familia, factura US$550 millones anuales, opera más de un millar de tiendas en decenas de países y actualmente también avanza en su desarrollo regional -con aperturas confirmadas en Uruguay y Ecuador- de la mano del grupo empresario.

El proyecto local formará parte de una expansión más amplia que ya comenzó en Uruguay, donde Grupo One desarrolla las primeras sucursales de la marca. En la Argentina, el desembarco está previsto para 2027 y se sumará a una cartera que ya incluye a Decathlon, Kiabi y, desde ahora, las enseñas del grupo danés Bestseller.

Precisamente, la novedad inmediata es la apertura de las primeras tiendas de Bestseller en el país. Jack & Jones, enfocada en moda masculina; Only, orientada al segmento femenino; y Balmohk, una propuesta de diseño contemporáneo, inauguraron sus locales en Unicenter y marcan el inicio de un ambicioso plan de crecimiento.

Durante la presentación, Antelo adelantó que la intención es alcanzar una red de 20 locales de Bestseller en una primera etapa. Antes de fin de año abrirán otros seis puntos de venta -tres en Rosario y tres sobre la avenida Santa Fe-, por lo que la cadena cerrará 2026 con nueve tiendas operativas.

El empresario también adelantó que 2027 será otro año de fuerte expansión. Además del desembarco de LC Waikiki, el grupo continuará sumando tiendas de las distintas marcas que opera y y proyecta una importante generación de empleo. “Como grupo vamos a terminar en dos o tres años teniendo 2000 empleados”, anticipó.

Antelo aseguró que Grupo One mantiene conversaciones permanentes con nuevas compañías internacionales para ampliar su cartera de marcas. “Nos ofrecen un montón de marcas, pero muchas las descartamos. Las buenas son más difíciles: hay que ir a buscarlas”, afirmó.

Según explicó, el foco está puesto en propuestas de consumo masivo y no en el segmento premium. “No estamos en el segmento de lujo. Nuestro plan es ofrecer muy buena calidad y muy buen precio, accesible para todo el mundo”, sostuvo.

Apertura económica

Manuel Antelo fue uno de los empresarios más importantes de la Argentina de los años ‘90, pero desde hace más de 20 años está radicado en Uruguay. Sus inversiones en el país vecino incluyen la representación de las marcas Renault y Nissan.

En Grupo One Antelo está asociado con Sabine Mulliez y Pedro Aguirre Saravia. Mulliez es una de las herederas del imperio Mulliez, una de las familias más acaudaladas de Francia, dueña de Decathlon y otras cadenas de retail como Leroy Marlin y los supermercados Auchan. Está casada con Aguirre Saravia, un argentino que durante quince años trabajó en el Citibank, en la Argentina y en Nueva York, con mucha experiencia en el manejo de fondos privados de inversión.

Detrás de su apuesta por el negocio textil, hay una visión optimista sobre la economía argentina. Antelo sostuvo que el proceso de apertura económica impulsado por el Gobierno es una condición clave para que más marcas internacionales desembarquen en el país y consideró que sería “terrible” volver a un modelo del pasado. “Vivimos muchos años cerrados al mundo. Terminábamos pagando precios carísimos por productos malos y muchas veces ni siquiera había oferta”, afirmó.

El empresario también aseguró que uno de los principales desafíos pendientes es la reducción de la carga impositiva. “Los impuestos son carísimos en la Argentina. Primero hay que consolidar el superávit fiscal y después bajar impuestos. Eso es fundamental”, señaló.

Para Antelo, además, el consumo está atravesando una transformación más profunda que una simple desaceleración coyuntural. Según su análisis, con una inflación más baja los consumidores dejaron atrás las compras compulsivas que caracterizaron a los años de alta inflación. “Antes la gente salía a comprar porque el sueldo se le licuaba. Hoy la gente puede ahorrar, puede comprar dólares y decide sus consumos de una manera mucho más racional. Es una compra más inteligente”, sostuvo.