El subsecretario de Deportes, Diógenes de Urquiza, renunció a su cargo luego de que el Gobierno dispusiera una nueva reorganización administrativa que devolvió el área a la órbita de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, encabezada por Daniel Scioli.

La modificación revirtió el esquema vigente desde noviembre de 2025, cuando la Subsecretaría había pasado a depender de la Jefatura de Gabinete que conduce Diego Santilli.

Con su salida, De Urquiza se convirtió en el tercer subsecretario de Deportes que deja el cargo desde el inicio de la administración de Javier Milei. Antes ocuparon ese puesto Ricardo Schlieper y el exintendente de La Plata Julio Garro.

La renuncia fue acompañada por una carta pública en la que el funcionario hizo un balance de su gestión y agradeció al presidente Javier Milei por la confianza depositada.

Los rumores sobre la salida de De Urquiza comenzaron a crecer la semana pasada, cuando se conoció el regreso del área a la órbita de Scioli, con quien mantenía una relación distante desde hacía meses.

Fuentes oficiales habían reconocido anteriormente que existían diferencias entre ambos funcionarios por la conducción de la política deportiva. De hecho, cuando Santilli asumió en la Jefatura de Gabinete, Deportes dejó de depender de Scioli y pasó a responder directamente al ministro coordinador, un esquema que ahora fue revertido.

Desde el entorno del funcionario admitían que el cambio de estructura había sido determinante para acelerar su decisión de abandonar el Gobierno.

Las tensiones no se limitaron a la Subsecretaría. En paralelo, De Urquiza continuó desempeñando funciones en el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), donde también se registraron cambios durante los últimos días.

En ese organismo fueron desplazados Philippe Oudinot, colaborador cercano del ahora exsubsecretario; Lorena Scioli, hija mayor del secretario de Turismo, Ambiente y Deportes; y Carlos Férrea, subdirector general, en el marco de una reestructuración administrativa.

Desde el entorno de De Urquiza apuntaban que las principales diferencias eran con Scioli y con el presidente del Comité Olímpico Argentino (COA), Mario Moccia, quien además encabeza el ENARD. Incluso sostuvieron que existía una disputa por el control del organismo y de sus recursos.

De Urquiza había asumido en julio de 2024 tras el despido de Julio Garro, quien a su vez había reemplazado a Ricardo Schlieper, el primer responsable del área durante la gestión de Javier Milei.

Su salida vuelve a modificar la conducción de Deportes y confirma la inestabilidad que atravesó el organismo desde el inicio del actual Gobierno, con tres titulares diferentes en menos de tres años y una nueva reestructuración que devolvió el área al control político de Daniel Scioli.