El Gobierno nacional adjudicó la venta del 90% de las acciones de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) por US$ 3.402 millones a un consorcio liderado por el grupo Rowing, en el marco del proceso de privatización de la empresa encargada de la provisión de agua potable y el servicio de cloacas en el área metropolitana de Buenos Aires.

La operación representa un nuevo paso en la política de privatizaciones impulsada por la administración nacional, que busca reducir la participación del Estado en empresas públicas y transferir su gestión al sector privado.

AySA es una compañía estratégica para millones de usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y distintos municipios del conurbano bonaerense. Su actividad comprende la captación, potabilización y distribución de agua, además de la recolección y el tratamiento de líquidos cloacales.

La adjudicación abre una nueva etapa para la empresa, que deberá afrontar desafíos vinculados con la prestación del servicio, las inversiones en infraestructura y el mantenimiento de las redes de agua y saneamiento.

Uno de los puntos centrales será conocer cómo se instrumentará la nueva conducción y qué compromisos asumirá el consorcio adjudicatario en materia de obras, expansión de la cobertura y calidad de las prestaciones.

El proceso también genera expectativas por su impacto en las tarifas y en la relación con los usuarios. La evolución de los precios del servicio, las inversiones previstas y los mecanismos de control serán aspectos clave para evaluar las consecuencias de la transferencia al sector privado.

Con esta adjudicación, el Gobierno avanza en uno de los procesos de reestructuración de empresas públicas incluidos en su agenda económica. El desafío será determinar si el cambio de gestión logra mejorar la eficiencia y garantizar la sustentabilidad de un servicio esencial para la población.