Hace 80 millones de años, cuando los dinosaurios dominaban la Tierra, un enorme herbívoro de cuello largo caminaba por lo que hoy es Uruguay. Ahora, sus huellas vuelven a la vida gracias al descubrimiento de una nueva especie: el Mesetasaurus protector, un gigante que habitó el territorio durante el período Cretácico. El hallazgo fue realizado por investigadores de la Universidad de la República (Udelar, quien proporcionó la foto que acompaña), quienes presentaron los restos tras analizar dos vértebras de la cola que se conservaron en un estado excepcional. Lo curioso es que los fósiles fueron encontrados casi por casualidad por dos pescadores, quienes los descubrieron después del paso de una máquina excavadora en la zona de la Meseta de Artigas, en Paysandú. Los científicos determinaron que el animal pertenecía al grupo de los titanosaurios, dinosaurios herbívoros de gran tamaño que caminaban en cuatro patas y tenían cuellos largos. Según las estimaciones, el Mesetasaurus protector medía entre 9 y 10 metros de longitud y formaba parte de una familia conocida por sus colas particulares. El nombre elegido para esta nueva especie también tiene un significado especial. “Mesetasaurus” hace referencia al lugar donde fueron encontrados sus restos, mientras que “protector” homenajea al prócer uruguayo José Artigas. El descubrimiento no solo suma un nuevo dinosaurio a la historia natural de Uruguay, sino que aporta información clave sobre cómo era el paisaje y la vida en la región hace millones de años.
Además, permite relacionar antiguos ecosistemas uruguayos con zonas de la Patagonia argentina, abriendo nuevas preguntas sobre los movimientos y la evolución de estas criaturas prehistóricas.