El experimento de saltar al formato en línea y a distancia en el examen de ingreso ha implicado un alto costo económico y de prestigio para la UNAM. La universidad quiere dar razón del fraude masivo en la prueba de mayo y junio, en la que se detectaron irregularidades y resultados atípicos. El escándalo ha llevado a la institución a separarse este miércoles de la empresa mexicana Territorium Life, responsable de desarrollar la plataforma utilizada para las pruebas de ingreso a licenciatura y bachillerato. La presión por esclarecer el fiasco pone en la mira a la compañia contratada por un acuerdo millonario, y obliga a voltear a ver a los exámenes que se hicieron antes bajo ese modelo.

Seguir leyendo