El memorando de entendimiento suscrito entre Estados Unidos e Irán el 17 de junio para tratar de poner fin a la guerra ha expirado este lunes al cumplir dos meses, entre nuevas recriminaciones mutuas de los dos enemigos y mucha incertidumbre sobre cuándo y cómo pueda continuar un conflicto que comenzó el 28 de febrero, que ha entrado en punto muerto y que no tiene ningún viso de acabar. Ninguno de los dos parece lamentar la muerte de un acuerdo que nunca llegó a tener vida real.

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