El Banco Central Europeo planea emitir en los próximos años una serie de billetes de euro con un nuevo diseño. Los actuales billetes llevan los motivos genéricos que se eligieron para el estreno de la moneda a principios de siglo: puentes, ventanas y arcos. La renovación responde a múltiples razones, desde la actualización de medidas de seguridad hasta reducir el impacto ambiental. Pero sobre todo responde al deseo de usar un extraordinario y tangible símbolo del proyecto europeo, la moneda que los habitantes de 21 países llevamos en el bolsillo, para significar la identidad común. Es una buena idea.
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