El sistema de trasplantes de órganos de los Estados Unidos se ha sumido en una crisis de confianza pública después de que las autoridades federales de salud decertificaron a una importante organización de adquisiciones de órganos (OPO) sobre denuncias de que los órganos fueron cosechados por donantes que podrían haber estado vivos.
El escándalo ha enviado ondas de choque a través de comunidades chinas y validó crecientes temores entre estudiantes y padres chinos.
El 5 de agosto, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. anunció la decertificación inmediata de...