Con más de 47 millones de fieles y representando cerca del 30% de la población, la comunidad evangélica se ha consolidado como el electorado más disputado de Brasil de cara a los comicios del próximo 4 de octubre. Mientras la derecha busca retener su tradicional bastión conservador en medio de divisiones internas, la izquierda redobla sus esfuerzos por penetrar en los templos y romper el mito de un bloque homogéneo. Analizamos cómo el peso de la fe, el género y la crisis social redefinirán el mapa político brasileño. Reportaje de Valeria Saccone para France 24.