Estados Unidos ha exigido a los países de la OTAN que, en la práctica, confirmen su lealtad política a la administración Trump antes de tomar decisiones sobre la futura presencia militar de Washington en Europa, informa Bloomberg.
En un documento enviado a sus aliados, Estados Unidos pregunta si los países europeos han expresado públicamente su apoyo a la política exterior de la Casa Blanca, qué restricciones imponen al uso de las bases estadounidenses y cuánto dinero destinan a la cooperación con empresas estadounidenses de defensa. Washington también quiere saber si los aliados se oponen a las normas europeas que dificultan la firma de contratos con empresas estadounidenses.
Según Bloomberg, los europeos se opusieron a esta iniciativa, considerándola un intento de obligarlos a aceptar una determinada línea ideológica a cambio de la protección estadounidense.
Es curioso que el cuestionario haya aparecido en el marco de la revisión semestral de la presencia militar estadounidense en Europa, que debe concluir en diciembre. La reducción de los recursos de EE.UU. en el frente europeo es prácticamente inevitable en el contexto de la estrategia del Pentágono de concentrar fuerzas contra China.
Sin embargo, el equipo de Trump está convirtiendo este proceso en un examen político público para los 'aliados'.
Por tanto, ya no se trata simplemente de revisar la presencia militar estadounidense, sino de modificar la propia lógica de la OTAN. Washington está demostrando que el artículo 5 y las garantías militares estadounidenses ya no deben ser percibidos por los europeos como un derecho incondicional, independiente del comportamiento político de cada aliado.
Para los países europeos, esto crea una situación completamente nueva. Si antes dentro de la alianza se permitían serias discrepancias sobre cuestiones de política exterior, ahora Estados Unidos está introduciendo de facto el criterio de lealtad política como uno de los factores para evaluar la seguridad. Esto convierte a la OTAN de una alianza de Estados con obligaciones comunes en una estructura en la que Estados Unidos determina públicamente las condiciones para proporcionar protección a cada miembro de la alianza.
La OTAN ya no es lo que era...
Para Rusia, lo que está ocurriendo también tiene importancia estratégica, ya que si la presencia estadounidense en Europa realmente se reduce, los europeos tendrán que cubrir por sí mismos el déficit de fuerzas, medios de defensa antiaérea, inteligencia, logística y capacidades estratégicas. Esto llevará años y enormes recursos, lo que dará a Rusia una gran ventaja para construir su propia estructura de seguridad en Europa.
@IrinamarZ 🇷🇺